Norlan Santana

Abstract Contemporary Artist


Norlan Santana, Nicaragua, 1977. Estudia Derecho en la Universidad Politécnica de Nicaragua, luego abandona esta carrera para trasladarse a Costa Rica donde realiza estudios de Diseño Gráfico, sin embargo su interés principal siempre estuvo en la plástica y es donde decide retomar su actividad de manera profesional a los 20 años, muralista, fotógrafo, escultor y pintor, de formación esencialmente autodidacta y de gran actividad prolífica.

Encuentra en su expresión pictórica de formas, signos y elementos, algunos oníricos, una forma de representar lo fundamental de la realidad inmerso en un expresionismo abstracto. Nos muestra con exultante color figuras ambiguas ligadas a un universo de sensaciones, percepciones e intenciones, telas penetradas de texturas diversas y una amplia gama de tonos que van diferenciándose unos de otros por la acción de la luz convirtiéndose la superficie en representación haciéndose innecesaria la figuración. Una característica recurrente en su Obra es la acentuación del negro en sus trazos advirtiéndonos un fuerte contraste de sentimientos.

La mancha condensa un estado del alma, del espíritu que invita a interpretarse de manera personal, donde cada uno podemos descifrar nuestra propia realidad, consumándose así el acto fundamental de la creación que es comunicar exitosamente la emoción, por ello no nos puede ser indiferente su obra.

Cada obra tiene su propio fin y contexto, no es hecha al azar, pero tampoco es muy pensada, cada obra define ante todo, ese aspecto emocional en el que el autor va sucumbiendo, y navegando, ahogándose y salvándose, la pérdida del camino, la inseguridad de un sentimiento o una convicción, cada línea frágil es un sentimiento que se quiebra, algo que necesita estar unido, algo que sólo el ojo como sentido puede volver a unir, se hace como un juego, empezamos a ver una línea, una curva y de repente se nos pierde o se une otra finalizando en un camino, como diciéndole al amor, hay veredas donde me perderás, pero yo siempre te encontraré, aunque me vaya por los bordes siempre volveré al centro de lo que me mueve, de lo que es el motor de esta máquina de creaciones, que nace del sub.- suelo material(en la obra), del alma (en la realidad).

Un artista, que con su actividad prolífica y maduración rápida, merecidamente, ha conquistado un espacio fijo en las paredes de nuestra memoria, un artista, que a pesar de atravesar el océano con su voz, no se ha olvidado de su realidad latinoamericana, que siente un compromiso para llevarnos como banderas ondeantes y decir somos fuertes y pertenecemos al mundo, y hemos de aportar cada vez más artistas que se preocupen de crear, de imaginar y de transformar con un trazo, aunque sea por un momento, nuestras realidades.